
Protrepsis, Año 15, Número 29 (noviembre 2025 - abril 2026). www.protrepsis.cucsh.udg.mx
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Con base en lo anterior, se puede decir que, con todo y lo relativo de separar tajantemente una
tradición hermenéutica de otra, existen ciertas tendencias explícitas. Mientras que, por un lado,
hay una tendencia en concebir la hermenéutica como método filológico para la correcta
dilucidación del sentido o la intención psicológica de un autor (Schleiermacher, Dilthey), por otro
lado, se puede entender la actividad hermenéutica como algo propio del ser humano, en su intento
originario de comprender el mundo y a sí mismo (Heidegger, Gadamer). Ahora bien, establecido
esto a manera de esquema orientativo, estamos en condiciones de encuadrar la propuesta de
Mauricio Beuchot en una suerte de posición intermedia: en efecto, no se trata de una perspectiva
estrictamente metodológica; pero tampoco se reduce a una reflexión filosófica de la comprensión.
La hermenéutica analógica: un balance crítico
Como el mismo Beuchot afirma en Tratado de hermenéutica analógica. Hacia un nuevo modelo de
interpretación (1997), la hermenéutica se caracteriza por tres aspectos: primero, se trata del “arte y
ciencia de interpretar textos, entendiendo por textos aquellos discursos que van más allá de la
palabra y el enunciado, pues es donde más se requiere el ejercicio de la interpretación” (Beuchot,
1997: 15); segundo, la hermenéutica cumple su función en los casos donde no existe un sentido
único, o este no queda claro, “es decir, donde hay polisemia” (Beuchot, 1997: 15) y tercero, la
finalidad del acto interpretativo tiene que ver con la contextualización del discurso, esto es, de la
clarificación de su significado a partir de la integración del texto en su contexto.4
Asimismo, tanto en esta obra como en muchas otras,5 por ejemplo, en Iniciación a la hermenéutica
analógica (2023), Beuchot afirma que la hermenéutica atraviesa una crisis, a causa de dos
tendencias opuestas entre sí, pero que han condicionado los debates contemporáneos dentro de la
filosofía: por un lado, la pretensión de que solo es válida una interpretación del mundo; por otro
lado, la convicción de que todas las interpretaciones sobre el mundo son válidas.
Beuchot caracteriza esta polarización como una especie de conflicto entre dos tipos de
hermenéuticas: una que denomina univocista porque se adhiere a una sola interpretación; otra que
4 De acuerdo con esto, resulta patente que Beuchot basa sus formulaciones en distintas nociones, algunas de ellas ajenas
al ámbito de la hermenéutica: para su definición, echa mano de la tradición clásica de la hermenéutica, aunque
modificada por la concepción semiótica del texto impulsada por filósofos como Paul Ricoeur (1903-2005) y Charles
Sanders Peirce (1839-1914). Asimismo, se deja entrever la influencia de Dilthey y Gadamer.
5 La producción intelectual de Mauricio Beuchot es considerable. Entre manuales, artículos, monografías, antologías
y conferencias, muchos de sus textos y coloquios suelen volver sobre asuntos o motivos abordados con anterioridad,
pero vistos con un matiz diferente. En relación con su propuesta, la hermenéutica analógica, aparece en gran cantidad,
en obras como Tratado de hermenéutica analógica. Hacia un nuevo modelo de interpretación (1997), Hermenéutica
analógica y del umbral (2002), Hermenéutica analógica. Aplicaciones en América Latina (2003), Hermenéutica,
analogía y símbolo (2004), En el camino de la hermenéutica analógica (2005), Compendio de hermenéutica analógica
(2007), Hermenéutica analógica, símbolo, mito y filosofía (2007), Hermenéutica analógica, símbolo y ontología (2010),
La hermenéutica analógica en la historia (2010), Iniciación a la hermenéutica analógica (2023).